Acto III en mp3


Bueno, aquí tenéis la tercera parte de Malditos, la cosa se pone interesante y los dos actores intentan enfatizar mucho más (el resultado se irá viendo con el paso de los programas, que estamos aprendiendo, jejeje).

Aquí tenéis el nuevo audio.

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Castillos en el Aire

Castillos en el Aire es el programa de libros y escritores de Radio 21. Cada temporada hemos procurado crecer y mejorar. Ahora tenemos literatura, pero también música, fotografía, pintura... ¿ya nos has visitado?
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5 comentarios:

  1. Tanto los actores como el narrador van mejorando..¡¡que duda cabe!! y Silvia con los pantalones bien puestos, como corresponde a una mujer guerrera...

    abrazos a todos

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  2. Era olor a éter, recordó que a dosis bajas producía una sensación de de desinhibición controlable y se agudizaban los sentidos, exactamente lo que le sucedía en aquellos momentos, así empezó a encontrar a su compañera de viaje poderosamente atractiva, fijó la mirada en su cara sudorosa, en su cabello trigueño salvajemente revuelto que la hacía parecer irresistible, empezó a preguntarse a que sabrían aquellos labios, que sensaciones experimentaría abrazando su delgado talle.

    SILVIA: ¡Javier! , ¡Javier! (la voz de la mujer sonó grave, hueca y le sacó automáticamente de sus ensoñaciones) , ayúdame, me encuentro un poco mareada, este pasillo es interminable, dime, ¿no te parece curioso que todas las puertas estén señaladas con la letra V? ¿Qué significado tendrán?
    Las puertas tenían una especie de logotipo encabezado por una V mayúscula seguida de un guión y numeración romana , ahora estaban parados delante de la puerta V-VII, Silvia pensó que era una buena señal, el siete era su número de la suerte y sin pensarlo dos veces giró el picaporte de la puerta y arrastró a Javier con ella.

    JAVIER: Esta habitación es idéntica a las demás con una salvedad, mira, ( rayano al techo había un ojo de buey que dejaba entrar los rayos del so),
    Necesitamos una escalera, si pudiéramos asomarnos a ese ventanuco, quizás podríamos orientarnos, saber algo de donde nos encontramos, tener alguna referencia.
    Silvia, ¿que te parece si te cargo en mis hombros e intentas mirar por la ventana?
    La mujer accedió, Javier se puso en cuclillas para ayudar a la chica y ella trepó por su cuerpo, hasta lograr ponerse de pié sobre sus hombros.
    JAVIER: Dime que ves
    SILVIA:- No hay nada, solamente un manto verde tapiza el suelo hasta donde mi vista alcanza, pero no hay edificios, ni siquiera árboles, aunque debe llover mucho, el césped o lo que sea tiene un verde poderoso, reluciente, con aspecto mullido.
    Bájame, el hombre accedió a la orden de la chica, y ella empezó a resbalar por su cuerpo Javier se giró y de pronto se encontraron abrazados mirándose fijamente a los ojos, reconociéndose, primitivos. Él no pudo más y la besó larga, desesperadamente, ella no se resistió.

    JAVIER: Lo siento, no sé que me ha pasado de repente sentí una necesidad imperiosa de tocarte, de saborearte, ¿sabes? Perdona, no volverá a suceder, al menos que me lo pidas tú (rió socarronamente).
    SILVIA: El éter a pequeñas dosis actúa como desinhibidor sexual, a mi me sucede lo mismo, y llevamos ya mucho rato aspirando sus vapores, todo el edificio está impregnado de ese olor.
    En alguna parte de este edificio debe de haber un laboratorio donde lo destilan, tenemos que encontrarlo Javier, tenemos que saber quien o quienes se encuentran detrás de todo esto.
    JAVIER: Silvia, aquí por el momento estamos seguros, tenemos que pensar, trazar un plan, hacer un esfuerzo por recordar el porqué de esta situación.

    SILVIA: Me has dicho, recuerdo que has mencionado la energía cronal , ¿qué significa exactamente?, que quieres decir con los movimientos de materia en el tiempo?, ¿es posible? Dime increpó. ¿Es eso posible?, creo que me voy a volver loca.
    La mujer se dejo caer, apoyada en la pared resbaló lentamente hasta quedarse sentada, el hombre se sentó a su lado y empezó a acariciarle el pelo, hacía calor, mucho…, las ropas se les pegaban al cuerpo.
    Silvia observaba de reojo al hombre alto y fornido que yacía a su lado, era un tipo atractivo, de unos cuarenta años, llevaba una camisa de lino con varios botones desabrochados, la chica fijó sus ojos en los pectorales del hombre, la tela dejaba entrever un vello incipiente ( otro que se rasura, pensó)…

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  3. Hola subo el Acto V, aunque mi pretensión no es emular a Corin Tellado, creo que es importante que en la radionovela también aparezca un trocito de amor (Dicen que mueve al mundo)lo del sexo se lo dejo a mi sucesor o no. Saludos

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