Susurros programados


Se trata de una obra de teatro o una radioficción para dos personajes, un chico y una chica.

(Al abrir el telón se ve a un chico sentado en un estudio de radio, él solo y un micro, no hace falta nada más, de fondo suena una melodía muy suave, en este caso hemos optado por True Lover. El fondo es negro, con una puerta que se abre y un foco muy ténue cae sobre el chico, no hace falta nada más. Al lado derecho del chico hay una silla vacía, con un micro y unos cascos preparados...)


Hola a todos. Os estaréis preguntando qué pasa hoy en Castillos en el Aire. A ver… por dónde empiezo… vale, lo mejor será que me presente primero ¿no? Me llamo Pedro y soy amigo de Javi y de Silvia, los presentadores del programa. Hoy seré yo el que presente. No, tranquilos, que no les ha pasado nada, esto es un favor que me están haciendo, ahora os lo explico. Tampoco voy a presentar el programa yo solo, no creáis, de un momento a otro llegará mi amiga María, que va a presentarlo conmigo… claro, ya sé que estaréis pensando que esto es bastante raro ¿verdad? Os lo voy a explicar rápidamente antes de que llegue María.

María me gusta, me lleva gustando desde que tenía 10 años, así que ya llevo casi quince años enamorado de mi mejor amiga… ya sé lo que estaréis pensado, que soy un bobo o un cobarde o cualquier cosa por el estilo, pero comprended que es mi mejor amiga y que siempre he tenido miedo de perder su amistad si me declaro. Por eso la escucho hablarme de los chicos que conoce o la aconsejo o… en fin, seguro que sabéis de lo que os hablo ¿verdad? El problema es que no soy capaz de quitármela de la cabeza, por más que lo intente, incluso cuando beso a otra chica estoy siempre pensando en María. Llevo casi veinte años sintiendo esas molestas mariposas en el estómago que todo el mundo dice que son dulces y a las que yo casi he llegado a odiar.

Me gusta María, pero esto va mucho más allá, sí. Estoy enamorado de María, de verdad. Pero enamorado de poder estar años a su lado sin rozarla siquiera, de poder embobarme pensando en sus ojos incluso en medio de un partido de fútbol. Estoy enamorado de María y de hoy no pasa que me declare, aunque solo sea para llevarme un chasco de una vez y olvidarme de ella. Lo necesito.

Por eso, cuando Javi y Silvia me comentaron que iban a hacer un programa especial el día de San Valentín marqué la fecha en el calendario y me juré que de hoy no pasaba. Aunque claro, no me atrevo a decírselo directamente, así que la he invitado a venir y a ayudarme con el programa… en fin, deseadme suerte… esperad, creo que ya llega…

-¿Hola? ¿Pedro?

-Estoy aquí. Pasa.

-Hola, oye qué sitio más chulo. Nunca había hecho un programa de radio.

-Ni yo, a ver qué nos sale. Como lo hagamos mal creo que Silvia y Javi dejarán de hablarnos, no sé qué dijeron de sus queridos radiolectores…

-Bueno, espero que sepamos hacerlo ¿dónde me siento?

-Aquí. Ponte los cascos, acércate al micro y ya está.
-Perdona que haya llegado un pelín tarde, pero me acaba de llamar Marcelo para quedar el viernes y… bueno, que todavía no sé qué hacer… oye ¿tú qué tienes que hacer este viernes?

-Nada, si quieres podemos ir a dar una vuelta por ahí.

-Sí, mejor tú que Marcelo, que es un plasta. Bueno, ¿empezamos?

-Sí, a ver, para empezar traigo un poema que le he robado a Javi, para que lo leamos juntos y luego nos ponemos con los microrrelatos que hay que leer.

-Vale, vamos entonces. ¿Cómo se titula el poema?

-Se titula Miradas Infinitas
(Se cambia la música y empieza a sonar la BSO de Romeo y Julieta, la música es orientativa, se puede cambiar sin problemas)

Miradas infinitas, ensueños.
Noches eternas de insomnes desvelos, perenne agonía, rincón apartado,
pozo sin sombra que oculte mi cuerpo
y evite que se abrase con el ardor
de tus ojos de noche, donde me pierdo, donde me pierde el deseo.
Quiero escapar de ti,
mas a ti me acerco.
Quiero dejarte atrás, pero me sigues en sueños.
Vivir, morir, soñar o sentir,
Tanto da, pues soy incapaz de borrar tu recuerdo.
Condena. Condenado soy a morir en tus besos
o dejarme llevar al infierno de una vida sin ti, sin mis sueños.
No sé si podré vivir o será mejor morir cuerdo.


-Jolín, hemos empezado muy fuerte.

-Sí, pero vamos a seguir adelante. Oye María, ¿te imaginas cómo será tu pareja cuando seas mayor?

-No, la verdad es que nunca lo he pensado, siempre intento pensar en el hoy y no en el mañana. Pero supongo que me encantaría que me siguiese queriendo como el primer día que me besó o me dijo que me quería…

(Vuelve a cambiar la melodía, en este caso suena NEVER SAY NEVER)

-Entonces, seguro que te gusta este primer microrrelato de hoy, titulado “Aniversario de Plata”

Me desperté con los rayos del sol que se colaban por la ventana iluminando mi rostro, hoy es una fecha importante, me di vuelta en la cama con una sonrisa en el rostro para despertar a mi amante, pero no estaba, en su lugar había una carta con mi nombre en el dorso, inmediatamente la abrí con la curiosidad a mil y comencé a leer:

Ángel de mi vida,

Hoy quiero decirte que TE AMO con cada célula de mi cuerpo, el amor que alguna vez sentí por ti se ha multiplicado en el paso del tiempo y se ha hecho verdaderamente indescriptible, sé que hemos tenido momentos malos y peores que hemos sabido superar los dos juntos, siempre juntos; pero no se comparan en nada con cada segundo que paso a tu lado. Recuerdo que un día como hoy me hiciste dichosamente feliz diciéndome ese SI QUIERO.Y es que desde el día en que te conocí le diste sentido a mi vida. Quiero agradecerte por todos estos años de dicha y amor, por ser la mujer excepcional que eres, que me enamora a diario tan solo verte sonreír. ¡Feliz Aniversario de Plata Querida!

PD: baja a desayunar, el día apenas comienza y esta es la primera sorpresa.

-Qué bonito, Ojalá mi pareja me diga esto en mi aniversario de plata.

-Yo lo haría, ya lo sabes

-Lo sé… pero no todas las parejas son capaces de ser tan constantes en su pasión. Algunas tienen que hacer esfuerzos para lograrlo, como los protas del siguiente microrrelato. Titulado “A cuatro bandas”

(Suena de fondo LOOK AFTER YOU)

Veinte años de traiciones y disputas no han conseguido acabar con su matrimonio. Cuando ella amenaza con marcharse, él encuentra el regalo preciso que la reconquista; si es él quien decide abandonarla, ella lo enternece con nuevas e inspiradas caricias; si rompen de común acuerdo, un reencuentro casual reaviva la pasión. Y es que sus respectivos ángeles de la guarda son capaces de urdir cualquier estratagema con tal de permanecer juntos. Nunca se vio en el cielo un amor más constante.

-Uf, este amor es demasiado trabajo para mi gusto ¿no? El amor debería ser libertad y frescura y pasión…

-Sí, pero también es confianza, esfuerzo, tesón y constancia. (Yo me dedicaría en cuerpo y alma a amarte durante toda mi vida).

-¿Qué has dicho?

-Nada, que el siguiente microrrelato te toca a ti y se titula “Amarte sin mitades.”

(Vuelve a cambiar la melodía, en este caso se escucha ENOUGH FOR YOY)

Hubiera dado media vida por tener dos vidas, y en una de ellas haber podido amarte la mitad de lo que no pude amarte en ésta. Aunque mi condena hubiera sido pasar una vida sin tu amor, y en tan sólo media entregarte un amor en dos mitades. Y eso no hubiera sabido hacerlo.

-Esto del amor es muy raro, pero dicen que mueve el mundo ¿tú has estado alguna vez enamorada?

-Hombre, algunas veces he estado loca por un chico…

-Ya, pero enamorada de verdad María. Total y locamente enamorada…

-Sí. Llevo mucho tiempo enamorada de un chico que no me hace ni caso…

-Pero si nunca me has hablado de él.

-Porque no merece la pena hacerlo, es algo imposible. Por mucho que lo intente, por mucho que intente hablarle, mimarle, llamarle, quererle… por mucho que lo haga, nunca consigo que sepa cuánto le quiero.

-Qué curioso, a mí me pasa algo parecido… a veces el amor nos gasta malas jugadas.

(Suena la canción Los Tejados, de CÓMPLICES, esta vez es necesario, porque lo requiere el siguiente microrrelato)

-Sí, es cierto, a veces estamos por las nubes o en los tejados. Mira, este microrrelato parece dedicado a mí ¿me lo lees? Me haría mucha ilusión que me hubieses dedicado uno, con lo bien que escribes…

-Te prometo que te escribiré un libro entero algún día, ya sabes que te lo debo…

-Y yo espero que sea una novela romántica que cuente un amor imposible con final feliz, ya lo sabes, pero, de momento, me conformo con que me leas este microrrelato titulado “Confusión.”

María es así, como la canción...un susurro dulce que se coló en mi corazón hace mucho, mucho tiempo... demasiado como para pretender volver atrás. La vida es así a veces, como el acero retorcido de una broca; entra dentro ti arrancando jirones de alma a su paso, abriendo un agujero infectado de dolor que ya jamás podrá sanar.

Así me siento: como un enano cojo encima del cable de un trapecista, confundido.

Es domingo, hace sol, quizás para tranquilizar mi espíritu debería salir a pasear, pero estoy seguro que el aire fresco de este invierno retardado no hará más que recordarme el pasado. Un pasado contra el que ninguno de los dos pudo hacer nada, que nos venció entonces y que también lo hará ahora, porque ya no podemos hacer nada por suturar la herida, a través de la cual se nos escapó toda una vida. Nuestra vida. La vida que tenemos es de otros, son otras personas. Nosotros perduramos cada uno en el corazón del otro, sin saberlo... hasta ahora.

-Qué bonito, eso de perdurar en el corazón de otro, me encantaría que algún día alguien me dijese algo así de bonito.

-María, yo… yo… dejaría de pisar el suelo por tenerte a mi lado, me asomaría a tus ojos castaños aunque me perdiese para siempre… volaría hasta las estrellas solo por un beso tuyo. Todo eso haría por ti…

-Ya lo sé. Bobo, pero tú no cuentas porque me lo dices siempre y eres capaz de inventar esas frases en un momento, tienes esa facilidad… (si al menos fuese real que sientes algo parecido por mí…)

-No es tan fácil inventar cosas así de la nada… si no hay un poso de verdad sería imposible inventarlas…

-Ya… anda, vamos a seguir, que al final me vas a poner roja como un tomate. A veces sería mucho mejor y más fácil enamorarse como en las películas esas en las que un chico conoce a una chica y se enamoran nada más verse, un flechazo de película…

(Vuelve a cambiar la melodía, suena THE LAST SONG)

-Hace muchos años yo sentí un flechado así.

-¿Sí? ¿Y qué pasó? Nunca me has contado eso…

-Ya lo sé, pero ya sabes cómo soy para según qué cosas, como de costumbre, no me atreví a dar el último paso…

-Sí, eres un poco cobardica con las chicas… con lo que podrías ligar…

-A veces no basta con ligar María, deberías saberlo.

-Lo sé Pedro, lo sé perfectamente…

Ella posa su mirada sobre mí. Yo le respondo con una sonrisa y no tardo en decirle hola para preguntarle después por su nombre. Ella me contesta y sin dudarlo, me pregunta también por el mío. A continuación, me dice que vive por aquí y que está en el último año de carrera. Yo le digo que trabajo en una multinacional y siguiendo el protocolo, le pregunto si tiene novio. Ella me contesta que no. Ha sido un flechazo, pienso mientras la miro fijamente. Enseguida, convencido, le pido su número. Pero, inoportunamente y para mi desgracia, su semáforo decide cambiar de color.

-Oye, este me ha gustado, qué mala suerte, hay que aprovechar las oportunidades, si no, uno se puede estar toda la vida esperando a que ocurra algo…

-Tú lo has dicho, hay que aprovechar las oportunidades… a partir de hoy mismo te prometo que voy a hacerlo, voy a aprovechar las oportunidades que tenga…

-Así me gusta… y espero estar ahí para verlo.

-Seguro que lo estás…

-Eso espero… oye ¿tú qué locura harías por amor?

-Haría un programa de radio romántico en una hora robada…

(Suena DREAM OF YOU)
-Jajaja. Qué gracioso, no, en serio, ¿serías capaz de recorrer el mundo entero como los protagonistas del siguiente microrrelato?

-Lo recorrería todas las veces que hiciese falta…

Son exactamente 37.945 los kilómetros que les separan. En avión se tarda casi un día en llegar y un billete de ida cuesta una mensualidad. Además, el cambio de horarios provoca que apenas tengan tiempo para hablar porque cuando en un lugar es de día, en el otro empieza a anochecer. Al final, presos del hastío y en un último intento de sacar a flote su relación, ambos han decidido darse un capricho y cometer la mayor locura realizada hasta la fecha. Hoy, esperanzados, los dos van a recorrer el mundo de punta a punta, eso sí, no se puede decir más porque ninguno de los dos sabe nada. Es una sorpresa, por desgracia.

-Espero que esa sorpresa acabe con los dos recorriendo el mundo. Yo he soñado con eso muchas veces…

-¿Sí? ¿Sueñas con chicas?

-No te burles, sueño con que recorro el mundo con una chica, siempre es la misma.

-¿Y quién es? No vas a salir de este estudio de radio sin decirme quién es.

-Prometido. Pero deja que lea el siguiente microrrelato.

-De acuerdo, sé que me estás dando largas, pero bueno. Espero que esa chica no sea esa Lucía con la que sueñas…

(Vuelve a cambiar la música de fondo y suena HAPINESS)

-Tranquila, la chica del microrrelato es alguien evocador del que podría enamorarse cualquiera.

-Pues lo estás arreglando.

De repente, llego a casa y allí estás, apoyada sobre la mesita de noche, con ganas de hablarme, esperando ya a que te coja para llevarte por fin a la cama. Y es que te enciendes de locura cuando te recorro de arriba abajo hasta encontrarte. Sólo entonces, logras responderme con tu llanto infinito. Después, la noche va perdiéndose lentamente mientras con tu boca, logras paralizar de golpe todo mi cuerpo. Es en ese momento, durante mi sueño, cuando tu susurro se cuela por última vez en mi oído y consigues levantarme: Buenos días, son las ocho de la mañana, una hora menos en la comunidad canaria.

-Jejeje, qué bueno. Cuánta gente estará enamorada de voces de radio y de recuerdos y de evocaciones.

-Más de las que pensamos…

-Yo prefiero querer a alguien real.

-Sí, todos lo hacemos Pedro, pero no todos podemos tener a quien queremos…

-Sí, es verdad. Hay amores imposibles, pero también los hay prohibidos…

-Como el que viene a continuación. Un amor que debe reservarse para el futuro, cuando ambos enamorados estén preparados para amar al otro. Hay que tener mucho cuidado con según qué relaciones. Uno no se puede enamorar así como así de una niña… que conste que leemos esto, porque nos parece que está escrito con la cordura necesaria, con dulzura y con un deje de amor verdadero…

(Suena FALLING IN LOVE)

Comienza el nuevo curso. Sin haberme dado cuenta, han pasado 3 años desde que entré en este instituto. Mi nombre es Pedro, y soy profesor de Matemáticas y tengo un gran problema… me he enamorado de una de mis alumnas. Ella es Lucía, rubia con ojos dorados. No sé como ha pasado, pero no puedo evitarlo. La diferencia de edad es abismal, ella sólo tiene 15 años y yo 28…. Una mañana, cuando acabaron las clases, Lucía me esperaba en la puerta, quería hablar conmigo. Sin darme cuenta, la tenía frente a mí, mirándome a los ojos. Mi corazón palpitaba muy deprisa. Me pidió que cerrara los ojos. Dudé. No quería hacerla daño. No podía. Me besó dulcemente y yo la devolví el beso ¿Pero qué estoy haciendo? No, no puedo. No debemos.

-No me importa qué digan los demás. Profesor, lo amo. Debemos mantenerlo en secreto. Me ama… me ama tanto como yo a ella… Alguien en la clase, se dio cuenta de cómo nos mirábamos y se lo contó al director del instituto. Tuve que confesárselo. Querían expulsarla del instituto. Preferí que me echaran a mí en vez de a Lucía. Lucía ya no me volvería a ver, debía irme lejos… Su madre quiso denunciarme, pero no lo hizo, ella se lo pidió, le dijo que me amaba.

-Te esperaré –me dijo con lágrimas en los ojos. Tras años buscándome, me encontró… siempre la amé y siempre la amaré…

(Descanso de cinco minutos. Al regresar suena de fondo una canción melódica cantada, la que sea, en nuestro caso suena SIN QUE SE NOTE, de Alejandro Sanz)

-Bueno, pues yo creo que no nos está quedando tan mal ¿no?

-La verdad es que no, nos lo estamos pasando muy bien. ¿Te has dado cuenta de lo bien que estamos cuando estamos juntos?

-Sí… me he dado cuenta… ¿quieres? ¿Quieres que sigamos adelante?
-Sí, vamos allá. Javi y Silvia van a querer contratarnos al final…

-Jeje. Oye ¿te gusta la poesía?

-Ya sabes que sí, que me encanta, sobre todo esos poemas que escribes para mí…

-No son para ti, son para la literatura, la escritura, las musas…

-Vale, lo que tú digas. ¿Lees tú este? Se titula “Encuentros en un verso.”

(Cambia la melodía y suena MY LOVE)

Hoy, pintaré mi noche en tu ventana. Treparé por el muro que une nuestras diferencias, cosidas a destajo por la hiedra de nuestros caminos encontrados. Dame sólo una letra donde asirme, esta vez no resbalará mi voz, ni caerá mi asombro en el error de clavarme sus espinas. Hoy, volveremos a encontrarnos, más allá de las ácidas lágrimas del recuerdo, allí donde al olvido le da por bostezar, allí donde al recuerdo le da por trasnochar. Lugar incierto, pero a la vez, seguro.
-Qué poético… como tú… oye ¿vas a decirme ya quién es esa chica que tanto te gusta?

-Todavía no, dentro de un rato ¿vale? Ya sabes que me da mucho corte hablar de estas cosas
-Lo sé… y me encanta.

-Te toca a ti, María. Mira, este parece un cuento, se titula “Fantasía Japonesa”

(Vuelve a sonar SOULMATE)

De la unión de Amaterasu, diosa del sol, y del rey Yamatumi nació un varón al que pusieron por nombre Kijuro. Deseosa de que su hijo alcanzara la inmortalidad, Amaterasu tenía decidido desposarlo con una diosa; pero Kijuro, antes de cumplir quince años, se enamoró una damita de la corte llamada Isako, a la que, temeroso de despertar los recelos de su madre, regaló un pai pai redondo, de seda blanca y mango de marfil, indicándole que lo utilizase durante el día para esconder su rostro y así pasar desapercibida. Durante veintiocho noches, aprovechando el descanso de Amaterasu, Kijuro e Isako gozaron de su amor, hasta que la número veintinueve, como se acercaba ya la primavera, la diosa adelantó su despertar y sorprendió a Isako mientras abandonaba el aposento de su hijo. Amaterasu, enfurecida, expulsó a la muchacha del reino y la condenó a vivir eternamente en la oscura bóveda del cielo. Desde entonces Isako, en su soledad, juega con su pay pay y lo abre y cierra lentamente, empleando en ello veintinueve días, doce horas y cuarenta y cuatro minutos, el tiempo exacto que duró su felicidad.

-Qué bonito microrrelato ¿cuánto crees que dura la felicidad?

-No lo sé, pero me gustaría averiguarlo algún día con alguien especial…

-Y a mí, me encantaría tener a mi lado a una persona especial para compartir mi felicidad.

-¿Tú? Pero siempre pareces estar en otra parte, siempre pareces tristón y sólo te ríes abiertamente cuando estamos los dos solos…

-Quizá porque tú seas… porque tú seas especial… para mí…

-¿Yo? ¿Me consideras especial?... A mí.

-Por supuesto…

-¿Lees… Lees el siguiente? Se titula “Fórmula mágica”…

(Cambia la música y suena BREATHE)

Me dijo mi papá que murieron cogidos de la mano, el tío Adalberto y la tía Liliana. Dijo el doctor que se fueron al mismo tiempo. Ella estaba ingresada en el hospital desde hacía mas o menos un mes, nunca supieron qué tenía, en realidad no sufría dolores, sólo se sentía débil, pero el tío no se separó de ella nunca. Era la pareja más unida que jamás conocí, nunca dejé de percibir esa magia en sus ojos cuando se miraban y parece que fue así durante los setenta y cuatro años que estuvieron juntos.

No he podido contener la risa al ver la cara de dulce satisfacción del tío Adalberto, metido en el ataúd, porque me vino a la memoria, con extraordinaria lucidez, algo que me dijo cuando yo tenía unos once años, mientras abrazaba con melosería a la tía: Viejo Daniel, te voy a desvelar el secreto de nuestro amor... De tanto en tanto, nos echamos, -Y bajó el tono de su voz hasta el susurro, para continuar como narrando un cuento de hadas- unos polvos mágicos.

-Estaría muy bien tener a mano esos “polvitos mágicos” ¿eh?

-Espero que hayas entendido…

-No, ¿me lo explicas? ¿Me explicas eso de los polvitos mágicos?

-Yo… esto…

-Pedro, algunas veces me sorprendes… ¿cómo alguien tan listo puede ser a veces tan bobo? Jejeje. Pues claro que lo he entendido.

-Graciosilla, jejeje. ¿Te importaría leer el siguiente? Se titula “La decisión.”

-Si me lo pides por favor…

-Por favor.

-Creo que es mejor que este lo leas tú, en serio, ya lo verás… léemelo, por favor.

(Vuelve a cambiar la música y se escucha de fondo YOU FOUND ME)

Ahora lo sé. Te amo. No hace más de una hora que lo comprendí.

Lo confieso, es verdad, algo imaginaba. Algo intuía cuando, asomado a la ventana de mi cocina, te veía sacar las llaves del bolso y contenía la respiración hasta que desaparecías por la escalera. Algo presentía cuando te encontraba en el mercado y mis piernas comenzaban a temblar. Algo sospechaba cuando se me borraban las ideas cada vez que me saludabas por la calle.

Te amo. Me enteré por casualidad.

Porque fue casualidad que me encontrara con la señora Engracia cuando ella regresaba de la compra. Fue casualidad que se rompiera la rueda de su carrito al cruzarse conmigo en la calle. Fue casualidad que se hubiera estropeado el ascensor y casualidad fue que esta misma mañana hubiera cocinado un enorme bizcocho de chocolate. Si no llega a ser por eso, yo no hubiera estado allí: en el piso segundo de tu portal en el mismo instante en el que llegaste con él.

Te amo. Lo entendí enseguida.

En cuanto te empujó contra la pared y te aprisionó con su cuerpo. En cuanto se abalanzó sobre tu boca y te devoró por completo. En cuanto escuché sus jadeos y atisbé cómo sus manos se metían por debajo de tu jersey. Y cuando, agazapado en la escalera, descubrí cómo tú respondías a sus caricias, resolví mi objetivo para el año que entra. Te lo advierto, voy hacer lo imposible para cambiarme por él.

-¿Ves como tenías que leerlo tú?

-Desde luego es de lo más adecuado… en serio, no sabes cuánto. No te lo puedes imaginar, aunque cambiaría la primera frase… en fin.

-¿Seguimos adelante? Estamos llegando al final… Y no me voy a quedar con las ganas de saber quién es esa chica que te tiene sorbido el seso Pedro, te lo digo de verdad. Esta noche me lo vas a confesar en una cena ¿vale?

-¿Es una cita?

-Por supuesto. Y espero no acabar odiándote.

-¿Odiándome?

-Tú no has leído los microrrelatos ¿verdad?

-La verdad es que no…

-Ya…

(Suena BETTER THAN ME)

Le conocí y le odie. Sus padres le pidieron que me acompañara. Tenía que haberme esperado o llevarme con él, pero no lo hizo; así que le odié. Era como un picor incómodo, ese que no consigues rascarte. Un día me sonrió y anhelé sus sonrisas. Me resistí, yo le odiaba; pero le buscaba entre la gente. Sin darme cuenta aprendí a distinguir su silueta, sus gestos, hasta su perfume; era lógico, no podía confundirme, era el más odioso de los hombres. Una noche me besó y sucumbí. Le amaba. Le amaba tanto que me pasé muchas noches sin dormir, esperando sus besos. Esos que no llegaban. Hasta que llegaron, acompañados de promesas y pasión. Me volví adicta a sus caricias. Han pasado cincuenta años, sigo siendo adicta a sus caricias, sigo esperando sus besos, sigo anhelando sus sonrisas; pero ya no está. Tendría que haberme esperado o llevarme con él; pero no lo hizo. Por eso le odio.

-Buena manera de odiar al alguien…

-Sí, oye Pedro, si saliésemos juntos… ¿cómo me llamarías?

-Sí… ¿tú y yo? Si… ¿Si saliésemos juntos? ¿Nosotros? Pues… no, no lo sé, nunca lo he pensado…

-¿Nunca? ¿Ni siquiera como una pequeña aventurilla de esas que tú te imaginas cuando escribes?

-Hombre… yo…

-¿Princesa? ¿Me llamarías Princesa?

(Suena UNSAID)

Quiero sentirte cerca. Quiero tenerte solo para mí. Quiero ser tuya, física y carnalmente. Quiero amarte hasta mi final. Eres cuanto deseo, todo lo que siempre deseé. Tan solo te pido una cosa, si realmente me quieres, llámame princesa.

Aquella nota la leí miles de veces. No me podía explicar cómo ella, la más perfecta de las mujeres me quisiera… a mi… un “cerebrito” como todos me llaman ¿y si es una trampa y quiere reírse de mí? Tan solo tengo una forma de saberlo. Me acerco lentamente a ella y le susurro al oído: Princesa…

Ella se vuelve y tras sonreírme, me besa con pasión. Aquel beso desencadenó un amor pasional, algo que jamás podría explicar… Cuando desperté, ella había desaparecido… ¿había sido un sueño? Me levanté y descubrí una nota con tan solo dos palabras: Llámame princesa. No había sido un sueño, ella me amaba. Mi princesa…

-Qué bonito. Venga ¿cómo me llamarías?

-No sé… supongo que María ¿no?

-¿María? ¡Qué romántico eres!

-¿Cómo te gustaría que te llamase?

-María, me encantaría que me susurrases María al oído… seguido de un simple y llano te quiero. Con eso me daría por satisfecha.

-María… te quiero…

(Suena SHINE)

Aun estando ciega, o quizá por este motivo, lo notaba en cada poro de su piel, lo veía en cada suspiro de su imaginación. Su pensamiento se llenó con imágenes de la naturaleza alimentada por el sol. Inhaló profundamente, saturando sus sentidos con el aroma a tierra mojada que emanaba del cuerpo del hombre; con el sabor a limpio del agua de lluvia recorriendo las hojas del bosque, inundando su paladar al ritmo de las caricias de su lengua.

(Ambos hacen algún comentario improvisado acerca de los sentimientos, debe parecer que no saben muy bien qué decirse, están nerviosos y cada vez más seguro de por qué están en el estudio... suena FIRST LOVE)
Hace días que lo espero, el hospital me está consumiendo, es aburrido y deprimente. Sé que hoy es el día del encuentro, estoy nerviosa, mi corazón se acelera cada vez más y más. Mi madre nota la ansiedad y me pide calma, pero no hay forma, pum-pum, pum-pum. De pronto oigo su voz en el pasillo, una enfermera le ha parado para pedirle el pase, asegurándose de que no se cuela, no hay problema y sigue adelante; sus andares me despiertan, mis pupilas se hacen inmensas. Al verlo se me escapa una lágrima, es de puro amor.

-¿Cómo estás?- me pregunta, hay pasión en sus ojos.

-Ahora mucho mejor, me faltaba la medicina de tus labios- le robo un beso, un beso que me devuelve a nuestro primer encuentro.
No hay palabras para ese instante, estamos embelesados el uno con el otro.
De pronto va hacia la chaqueta y saca una cajita de madera muy bella.
-¿Qué es eso que escondes?- le digo nerviosa.

-Yo…verás…quiero pedirte delante de tu madre que…- se suelta el nudo de la corbata, está muy nervioso.
-...Continua-le incito.

-¡Qué te cases conmigo!
Abro la cajita y hay un corazón en dos mitades, una mitad es para mí, otra para él. Mi madre no tiene palabras, se ha emocionado y lo abraza.
-Tienes mi bendición hija, es un hombre maravilloso.
-Sí… ¡Sí quiero!

-Este microrrelato es muy romántico, la verdad.

-Sí, ¿Serías capaz de hacer algo así? ¿Serías capaz de declararte delante de alguien?

-Lo sería, sería capaz de hacerlo delante de miles de personas si tuviese frente a mí a la persona que amo.

-¿En serio? ¿Estás seguro?

-Nunca he estado tan seguro en toda mi vida… el siguiente me gustaría leerlo sin música… ¿te parece?

-Me parece…

-Sabes, el problema de la vida real, es que no tiene música de fondo como en las películas, que anticipen lo que está próximo a suceder.
-No te entiendo...

-Pues fácil, el problema es que tu no sabrías que haría esto.

-¿Qué? –dijo antes de sentir como él se acercaba a ella hasta estar separado solo por unos centímetros de distancia que se volvieron nada en cuando sintió los labios del chico contra los suyos, eran suave y dulce y sin poder evitarlo cerró los ojos y se dejo embriagar por su aliento….el beso duro tan solo unos pocos segundo pero fueron tan importantes como toda una vida.

-Te amo –escuchó que decía en un suave susurro lejano.

Esta abrió los ojos para darse cuenta que unos ojos color café la miraban desde el otro lado de la cafetería con una sonrisa, se sonrojo pero no aparto la mirada, tal vez lo anterior hubiese sido su imaginación, pero ella haría que se volviera realidad y con ese pensamiento en mente camino hacia el chico, esperando que los sueños de una chica enamorada se hicieran realidad.
-Cuántas veces he soñado yo con eso de que el chico de mis sueños se me declarase… bueno, te lo he contado ya más de mil veces…

-Sí y cada vez que me lo cuentas me gusta más escucharte contarlo…

-Ya, eso lo dices porque estamos aquí, pero en realidad debes de aburrirte un montón con mis tonterías.

-Ya sabes que no son tonterías…

-Siempre respondes igual.

-Porque nunca dejo de pensarlo… Te amo…

-¿Cómo dices? ¡¿Qué?!

-Tranquila María, “Te amo” es como se titula el último microrrelato que tenemos que leer…

-Ya lo sabía… gracioso

(Cambia la melodía y suena BELLA´S)

Confieso queridos lectores que el amor me ha cautivado: ese visitante que en nuestro interior pide ser alojado. Se viste de mujer, con tacones de aguja, cuerpo blanco y delgado de infarto, esmalte en las uñas, rostro pícaro a la par que aniñado… Melisa es su nombre y requiere saber pronunciarlo. Sin prisas, con pasión y dulzura, creando música cuando juntes los labios. Ella es quien me tiene atrapado. Única entre todas, con sus letras pudiera bailar un tango.

Melisa, la luz que me guía: criatura escogida por tus numerosos encantos. Eres mi diosa, ninfa o musa, inspiradora de mis relatos. El día que te conocí, quedé inmóvil, clavado. Bebimos, bailamos, hablamos…. Me diste la vida, cuando tus labios y los míos juntamos. Media hora después del beso, me senté mientras tú, al fondo, encendías un cigarro.

Hoy, cumplidos seis meses, encanto, recuerdo cada palabra tuya, cada beso, caricia o llanto, nuestros cuerpos desnudos: cómplices del sabor, el olor y el tacto. Deseo vivir una noche de amor, mi bella Afrodita, y, probar tus apetecibles labios. Quiero sentirte entre mis brazos para decirte “Eu te amo”, “Volim te” o “Je t'aime”, es decir : “TE AMO”.

(Vuelve a cambiar la sintonía y suena YOUR GUARDIAN ANGEL)

-Bueno, un bonito microrrelato para terminar, aunque eso de encanto… uff.

-Jeje, es verdad.

-Y ahora ya no te escapas, dime ¿Quién es esa chica que te tiene tan loco como para pedirles a Javi y a Silvia el tiempo de su programa? ¿Quién es?

-¿Aún tengo que decírtelo? ¿Todavía no lo sabes?

-Claro que lo sé, bobo. Lo sé desde el mismo momento en el que me has invitado a sentarme en esta silla y a participar en esta locura que has montado. Lo sé siempre que me miras y cada vez que me sonríes, lo sé cada vez que te escucho, cuando me llamas por teléfono, cuando conectamos en el facebook… creo que lo sé desde siempre…

-¿Y entonces?

-Aún sigo necesitando que lo digas, sigo necesitando que seas tú quien me lo cuente, porque llevo enamorada de ti desde los diez años ¿sabes cuánto tiempo es eso? ¿Sabes cuántas noches me he pasado en vela soñando contigo? ¿Sabes cuántas mariposas he querido arrancarme a lo largo de todo este tiempo? Necesito que seas tú quien me lo diga. Necesito que me digas que me quieres…

-Te quiero.

-Ya lo sabía.

-Tenemos mucho de lo que hablar, aunque nos conozcamos desde siempre, aunque conozcamos la mayoría de nuestros secretos. Tenemos mucho tiempo por delante. María… te quiero.

-Pedro, yo también te quiero, desde siempre… gracias por esta maravillosa e imposible declaración de amor.

-Ya te he dicho que sería capaz de declararme delante de miles de personas…

(María y Pedro se levantan, ya no tienen dudas, ya no están nerviosos, se acerca el uno al otro y se besan, salen por la puerta cogidos de la mano... se cierra el telón)
FIN
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Castillos en el Aire

Castillos en el Aire es el programa de libros y escritores de Radio 21. Cada temporada hemos procurado crecer y mejorar. Ahora tenemos literatura, pero también música, fotografía, pintura... ¿ya nos has visitado?
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5 comentarios:

  1. Precioso todo, precioso. Os ha quedado genial. Gracias por la parte que me toca.

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  2. Madre mis, cuanto que leer, me he quedado plagada y rellena de letras, jajajaja
    Me encanta
    Ha sido todo un placer, tanto los microrelatos, que destacaría esa pareja de plata, que al pasar de los años es aun más fuerte, si es difícil conservar la pasión y a casi todo el mundo le cuesta mantenerla a flote, pero hay que intentarlo
    Y esa declaración de amor al final entre los locutores, wow, maravillosa, aunque todavía me devaneo los sesos con eso de decir que es una declaración imposible....
    Besos chicos

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  3. Diego, Laura e Irene. Muchas gracias por vuestras palabras. Ya sabéis que significan mucho para nosotros. Saber que estáis al otro lado es un auténtico privilegio y un orgullo. Gracias.

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