Microrrelatos Mostoleños


San Simón de Rojas

¡A papá se le ocurrió una locura! Durante estas vacaciones, en lugar de hacer dos grandes cenas de Navidad, nos llevó a comer todos los días a un restaurante temático que hay al otro lado de Móstoles.

En estas fechas donde todos se visten de gala, el San Simón de Rojas permite que sus clientes se vistan tan cómodos como les apetezca. Vi a algunos tan comodones, que venían hechos unos pordioseros. Los únicos que vestían un poco elegantes eran algunos camareros, que debían ser estudiantes de intercambio porque tenían acento americano. Hasta llevaban una chapita negra con su nombre. Y me hacía gracia, porque las tenían repes, todos se llamaban o Brother o Sister. Serían medio pobres. Para que no hubiera quejas ni esperas, el menú siempre era una sorpresa. Me encantaba, porque en otros sitios más lujosos nunca había visto aquellas caras de ilusión al ver venir la olla.

Esta semana, mi padre volvió a llevarnos a un restaurante caro porque había conseguido un nuevo trabajo. ¿Le habían despedido? ¡Y nosotros comiendo fuera todos los días! En fin, nada que ver con el San Simón. Nos tuvieron esperando media hora y nada más era una hojita con salsa.

Víctor Pintado



Móstoles, la ciudad que siempre duerme

Erase una vez un gran hospital que decidió inaugurar su sección de Maternidad invitando a varias hadas. Estas hadas eran muy generosas y obsequiaron con sus dones a todos los niños que allí nacieran durante un mes. Sin embargo, enfurecida porque no fue invitada, otra hada rencorosa maldijo a todos esos niños. Proclamó que de mayores se harían un pequeño corte en un dedo y morirían. Por fortuna, una de las hadas buenas era una tardona y aún no había entregado su don, por lo que atenuó el maleficio: no morirían, pero caerían presas de un profundo sueño, del que sólo les despertaría un beso de amor.

Quiso el destino que con el tiempo, todos estos niños nacidos en el mes de inauguración se fueran a vivir a la villa de Móstoles, que posteriormente sería conocida como el mejor ejemplo de ciudad dormitorio. Allí, el hada maligna repartió propaganda de un döner kebab que había abierto en Alcorcón, y que estaba teniendo bastante éxito por lo demás. Todos los mostoleños se cortaron con el flyer y cayeron dormidos.

Un apuesto príncipe que cabalgaba por allí, decidió pasar de largo.

Víctor Pintado

Microrrelato Ganador del Concurso


La depuradora del destino

Bromo y Sum creyeron imposible haber recorrido tantos metros desde su idílico Loranca. Rodearon un círculo de chabolas. Les persiguió Goyo el gitano. Cruzaron Móstoles de punta a punta. Todo por culpa de la última voluntad del tío de Bromo: que arrojaran su reloj de titanio a la depuradora cercana a Sevilla la Nueva (también llamada Mordor). Y también por culpa de la huelga de autobuses.

Desde la plataforma sobre las pestilentes aguas, Bromo sólo debía aflojar sus dedos.
—Señor Bromo, ¡arrójelo!
—¡Este reloj es mío! ¡Mi herencia!
—¡Pero mire ahí!

Bromo recapacitó al contemplar el dantesco espectáculo. Parque Coimbra estaba infestado de domingueros sacando fiambreras descoloridas. Tortillas sin cebolla. Alaridos de “cuanto más alto más gracioso”. Mocos sonados sin pañuelo. Lonchas de embutido con esas cintas de plástico de alrededor sin quitar. Botellas con Coca Cola de un color sospechoso. Mujeres gordísimas que nunca llevaban mallas pero ese día sí.

Bromo arrojó su tesoro al desagüe de la depuradora, que en un par de horas reventó y barrió aquel horror execrable con peores horrores execrables.

—¡Por eso el tío compró la gestión del parque de Fuenlabrada!
—Señor Bromo, ¿cree usted que harán canciones sobre nosotros?
—Calla, Sumnormal.

Víctor Pintado


La Fuerza de Móstoles

- Andrés, ¿estás seguro de esto?
- Sí amigo, ha llegado el momento de poner a España en el lugar que se merece.
- Pero, ¿y si fracasamos? ¿Y si el resto hace caso omiso a nuestras intenciones?
- Siempre el miedo al fracaso, a la derrota. Es hora de olvidar todo eso y avanzar hacia nuestro destino.
- Tienes razón. Si tú estás dispuesto a promover la ofensiva yo daré mi vida por parar cualquiera de sus ataques.
- Como sea.
- Como sea.
- Entonces no tenemos tiempo para hablar más. La hora ha llegado. Todo un país depende de nuestras acciones.
- No nos fallarán.
- Estarán ahí, con nosotros, apoyándonos. Como siempre.
- Como siempre.

Y he aquí la grandeza de Móstoles. La conversación podría ser la de Andrés Torrejón con Simón Hernández antes de firmar el “Bando de Independencia”, o la de Andrés Iniesta hablando con Iker Casillas antes de comenzar la final de la Copa del Mundo. En cualquier caso, esta ciudad estuvo presente siempre en los grandes hitos de su país. Siempre luchando por los suyos, siempre luchando por todos. Consiguiendo la victoria.

Vicente Ponce López



Empanadilla

-Hoy en Testimonios tenemos conexión directa con un extraterrestre que afirma ser de Móstoles. ¡Hola, buenas tardes!
-¡Hola buenas noches, Encarna!
-¡No, no! Se confunde. Esto es Encarna de tarde.
-¡Ya, pero es que aquí a las tres ya es de noche! Encarna de noche. Son treinta años menos entre 3,1416 por la derivada de Pi menos X, uso horario de Marte. Eso, Encarna, de noche. No de día, de noche, Encarna.
-Parece que hay problemas técnicos. Ahora, me dicen mis compañeros creo que han recuperado la conexión. Así que usted es de Móstoles.
-Sí, sí. Aunque actualmente vivo en la Luna, nací en Móstoles. Soy de Móstoles. Me gusta el mosto, el costo, las empanadillas, Iker Casillas, el mosto, buen mosto, de Móstoles. Encarna de noche. Más mosto. Yo de toda la vida del Real Deportivo Móstoles. Ni Atleti, ni Madrid ni leches. Del Móstoles.
-¡¡¡No intente sacarme de mis casillas!!!
-No, yo de Casillas no. Yo soy del Móstoles. Él del Madrid. Móstoles está en Madrid. Yo ahora no estoy en Madrid, estoy en Móstoles. Yo de Móstoles como el mosto de Móstoles, como las empanadillas, Encarna, de Móstoles. Usted es de noche no de Móstoles, ¿no?

Rubén Gozalo


Empanada de Cuentos

Soy el lobo feroz del cuento de Caperucita y nací en Móstoles. Mis padres no fueron los hermanos Grimm ni Charles Perrault sino una pareja de lobos de Alcorcón. Al igual que cualquier lobezno tuve una infancia feliz hasta que un día me topé con Blancanieves en el bosque. Venía de casa de los tres cerditos con una caperuza roja y una cesta de empanadillas.

-¡Qué empanadillas más grandes tienes! –le dije.
-¡Son para comerlas mejor! –replicó.

Estuvimos conversando sobre la madrastra durante un rato. Luego se fue y yo me encontré con un esbelto jinete en un caballo blanco.

-Busco al dueñ@ de un zapato de cristal que anoche antes de las doce se dio a la fuga en una calabaza.

El caballero dijo ser un príncipe y me hizo probar el zapato.

-¡Oiga, pues encaja en mi pezuña a la perfección! –repliqué.
-¡Tiene derecho a guardar silencio! ¡Cualquier cosa que diga podrá ser utilizada en su contra!

Y me detuvo, acusado de asesinato.
He pasado 33 años en el talego por el homicidio de Cenicienta.
Hoy me han puesto en libertad, pero yo solo busco una cosa: venganza.

Rubén Gozalo




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Castillos en el Aire

Castillos en el Aire es el programa de libros y escritores de Radio 21. Cada temporada hemos procurado crecer y mejorar. Ahora tenemos literatura, pero también música, fotografía, pintura... ¿ya nos has visitado?
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