Relatos de Ciencia Ficción en La Biblioteca Encantada


Mirando a las estrellas

Si la semana pasada disfrutábamos de estupendos relatos de terror, esta no podemos decir menos de los que hemos recibido de Ciencia Ficción. Dicen que se lee muy poco porque hay más escritores que lectores desperdigados por el mundo de las letras... yo digo que para escribir relatos tan estupendos como los que nos enviáis, antes hay que haber leído mucho.

Gracias a todos por enviarnos vuestros textos. Es un placer leeros.


El Símbolo

Encontraron el asentamiento por sorpresa, cuando nadie lo estaba buscando; fue, sin duda, el acontecimiento más celebrado por un pequeño sector de la comunidad científica, que opinaba que aquello cambiaba todo cuanto se creía saber sobre la historia de la Tierra.

Hasta entonces, únicamente se habían hallado algunos fragmentos de huesos fosilizados y, durante muchos años, el objetivo de todas las mentes pensantes había sido lograr completar un esqueleto para así poder imaginar el aspecto general de aquellos seres. Todo esfuerzo parecía inútil, sin embargo, aunque se llegaron a algunas conclusiones. Eran seres enormes, de huesos anchos y poderosos; aquellos titanes, se dijo, habrían sido los verdaderos reyes de la creación en un remoto pasado. Durante muchos años se debatió si habían sido de sangre fría o caliente; la opinión generalizada apuntaba a que se trataba de algún tipo de lagartos monstruosos, aunque hubo quien afirmó que podía tratarse de los antepasados de las actuales aves marinas. Aquellos monstruos de tiempos ignotos eran dueños del misterio más grande de la ciencia moderna.

Y entonces se halló el asentamiento; tal era la enormidad de sus implicaciones, que desde el gobierno se ordenó total secretismo. A partir de aquel instante, toda la historia de la Tierra quedaba reescrita por completo, y todo cuanto se sabía dejaba de tener valor. En aquel lugar fueron hallados esqueletos completos en las ruinas de sus antiguas moradas; los monstruos gigantes resultaron ser miembros de una civilización muy anterior a la actual, civilización de una especie completamente distinta. Lo que quedaba de la ciudad que habitaron mostraba signos de haber sido muy avanzada tecnológicamente; mucho más de lo que nadie se había atrevido a soñar jamás.

Durante más de cincuenta años se estudió en secreto aquella ciudad, y poco a poco se trataron de desvelar los misterios de la civilización inmemorial. Nunca terminaron de comprenderla, sin embargo, ya que sus costumbres parecían haber sido demasiado distintas. Aquellas criaturas, se dedujo, habían carecido absolutamente de movilidad; y expertos señalaron indicios de que jamás habían salido de los habitáculos donde habían muerto. Tampoco se comprendió nunca por qué todos y cada uno de ellos permanecían postrados frente a un objeto plano y rectangular, fabricado con materiales desconocidos, que parecían observar sin descanso. Finalmente, se llegó a la conclusión de que se trataba de algún tipo de religión; dichos objetos poseían un símbolo característico, que se repetía en muchos otros artilugios hallados en la excavación, por el que aquellas criaturas parecían haber profesado un gran fanatismo.

Nunca se resolvió del todo aquel misterio; porque lo que los lejanos descendientes de diminutos peces abisales, altamente evolucionados, nunca supieron, es que aquellos seres misteriosos habían vivido antes de que gran parte del planeta se viera engullido por el mar. Pero, aunque hubieran conocido más cosas de los llamados seres humanos, nunca habrían entendido su fanática devoción por el símbolo de una manzana.

Luis Guallar


Dos Galaxias y un Agujero Negro

—Paso.
—Yo también.
—Yo lo veo.

Y muestra un trío de galaxias. Nueva ronda.

—Oye, hijo, ¿y cómo dices que van las cosas por allí abajo?
—Papá, no intentes distraerme. Te toca repartir.
—Vosotros dos, a jugar en silencio. Necesito concentración. Paso otra vez, ¡será posible!
—Pues yo lo veo.
—Y yo también.

El padre descubre una escalera de soles, su hijo sonríe cuando voltea dos galaxias y un agujero negro.
—El agujero negro se lo lleva todo —dice, satisfecho. Y recoge su ganancia de planetas.

—¿Para cuando la revancha?
—Ummh, para cuando el universo se recupere un poco de nuestra partida.

Y la Trinidad se sonríe con un puntito de picardía.

Rocío de Juan Romero


Proyecto A.L.M.A.

El gran Rashii Alzaluhep definió la muerte como “la manifestación última del poder de un hombre”. 

Aquella frase, considerada durante siglos como parte de las reflexiones teológicas de un hombre santo, terminó por convertirse en la base sobre la que edificar la supervivencia de nuestra raza. A partir de sus enseñanzas, y con el paso del tiempo, nuestros políticos y militares, instruidos en la fe a un hombre al que nunca llegaron a conocer, pusieron en marcha el denominado Proyecto A.L.M.A. 

De entre todas las secciones y sub-secciones que componen el Proyecto, la más importante de todas es la única que ha intentado mantenerse en secreto: Los Segadores – conocidos, despectivamente por sus compañeros, como Los Carroñeros -. Un cuerpo de élite integrado por los hombres más excepcionales del planeta… aquellos que están tan rematadamente locos, que ni en los psiquiátricos más prestigiosos se atreven a tratarlos; ni en los más caritativos se atreven a albergarlos. Un trabajo duro, pesado y solitario. Un trabajo que muy pocos quieren realizar… 

Mi nombre es Dimitri Kuznetsov, Segador número 8-4-0-7, responsable del sector 003 de la Galaxia; un lugar que en la Tierra denominan Neo Tokio. Una ciudad infestada de enfermedades, seres alterados genéticamente y cadáveres... En definitiva, el lugar ideal para trabajar.

Los informes enviados de la central me llevan a la planta 35 del edificio Gakuen, donde está teniendo lugar un conflicto entre rongiki rivales. Una vez allí, me oculto mientras los últimos hombres en pie se dedican a solventar su disputa. Mi misión no es detenerles. Yo me dedico a disfrutar con sus muertes, especialmente de aquellas agónicas y dolorosas. Conferirán mejores resultados al contador.

La sangre adquiere una tonalidad mentolada cuando me coloco el lector de esencias. He contado hasta un total de quince cadáveres. Los primeros en caer lo hicieron hará un cuarto de hora, por lo que debo darme prisa.

El primer rongiki fue abatido por dos tipos diferentes de balas eléctricas, lo que seguramente supondrá daños irreparables en su poder. Sin embargo, no soy yo quien debe tomar la decisión sobre su capacidad para ser útil; por lo que me agacho y coloco sobre el suelo enmoquetado del hotel la pequeña caja maestra. Al abrirse, una luz violácea se hace visible ante el espectro lumínico de mi equipo. El aire que se encuentra sobre el cadáver se va haciendo cada vez más sólido, hasta que toma la forma incorpórea de lo que fue en vida. Varias preguntas se agolpan en algún lugar entre el presenta y el pasado que forma su etereidad. No le hago caso. En realidad, no quiere oír mis respuestas. 

Tardo, exactamente, 19.3 segundos en atrapar su alma en la caja maestra. Sigo pensando que el proceso es demasiado lento. Aún me quedan catorce poderes por reunir; y debo llevarlos ante El Consejo, antes de que Dios venga a por ellos.

Miguel Rodríguez Robles


 Protocolo 73

Tiempo 14567-48

Lugar: Exterior sistema 56-3-99 

Nos aproximamos al objetivo al 75% y ya observamos la estrella madre del sistema. En breve cruzaremos el cinturón exterior y podremos usar el pozo gravitacional de la estrella para aumentar a velocidad estándar de aproximación. 

Tiempo 14767-48  

Lugar: Nave nodriza 

Recibido central. El objetivo se encuentra en el círculo interior, no deberíais encontrar problema para acceder a su órbita. Si nuestros cálculos  son correctos lo localizareis a través de las ondas de radio que emite. 

Tiempo 15743-48 

Lugar: Entrando en sistema 56-3-99 

Correcto, por el momento solo detectamos patrones irregulares de luz. Parece tener atmósfera constante y temperatura adecuada por lo que la posibilidad de vida es altamente probable. Las señales de radio son demasiado débiles aún para poder asegurar si la vida es avanzada o no. 

Tiempo 16057-49 

Lugar: Nave nodriza 

Antes de proceder a contacto comprobad comunicaciones. Recordad notificar cualquier anomalía que detectéis, hay que actuar con cautela. No sabemos si nos son útiles aun. 

Tiempo 16341-49 

Lugar: Orbita sistema 56-3-99 

¡Alerta! ¡Alerta! Detectamos comunicaciones aeroterrestres avanzadas! Confirmada vida inteligente, urge conocer protocolo. 

Tiempo 16065-49 

Lugar: Nave nodriza 

Activad protocolo 73, máxima prioridad. No deben conocer nuestra ubicación, repetimos, no deben conocer nuestra ubicación. 

Tiempo 16349-49 

Lugar: Orbita sistema 56-3-99 

Recibido, activamos protocolo 73 en 3, 2, 1… 

Tiempo 19:20h. 

Lugar Badajoz 

Ring, ring… ring, ring… 

-¿Hola? 

-Somos GalaxyCable, hemos detectado que su planeta tiene una baja conectividad ADSL. Podemos ofrecerle un nuevo servicio a escala interplanetaria que mejoraría su conectividad con otras galaxias un 53% y además de regalo… 

-Pi… pi… pi.. pi       

Mireia García


En una Galaxia muy, muy lejana... también se puede soñar

Me había quedado dormida, sentada en la silla ergonómica especial para relajarse. Me desperté al oír la alarma en la cocina. No, no se quemaba nada, ese pitido indicaba que las lentejas estaban cocidas. Me levante con fastidio de la silla. Esta silla me tiene embrujada. Entré en la cocina, el olor a comida me abrió el apetito, pulsé el botón que había cerca de la pared –Vamos, todos a comer- en pocos segundos la mesa estaba llena de gente. Mi familia, esperaba que fuesen siempre los mismos, pero con mis hijas es raro el día que no aparecen con alguien extraño. Esta vez era un joven venusiano, el pobre tenía un color rojo amarillento, peculiar piel diría yo, bueno peculiar no, ¡qué leches! Era feo a rabiar, con los ojos desorbitados y la boca pequeña, con labios muy gruesos. Mi hija S, la mayor, lo presentó como su amigo.  La mediana SS, me miró negando con la cabeza y la pequeña SSS, sólo comía sin decir palabra. Fue mi hijo JJ, el que le preguntó si le gustaba Herbalia, nuestro planeta.
-No seas preguntón JJ –recriminaba S- X420, es de Venus y conoce Herbalia.
-¿Y, qué te parece? X… no se cuantos –pregunté sin recordar el número.
-X420, mama –recordó SS.
El venusiano, tan solo emitió una serie de pitidos, pitpi, un gruñido y después algo parecido a una pedorreta, le miré sin comprender nada. ¿A caso no sabe este X… no se cuantos, qué hay traductores? Me dije mirando al venusiano.
X420, se limitó a sacar una lengua larga y a sorber mis lentejas. ¡Las sorbía! Mis lentejas con chorizo… con su pancetita, las patatas… para un día que no se me agarran, llega el panocha este y las sorbe. Desde luego tenía que hablar muy seriamente con mi hija mayor. Mi hijo JJ, se levantó metió el plato por una rendija y por un agujero que tenía al lado dejó caer los cubiertos. Era mi lavavajillas. Mi marido me dice que parece un reproductor de CD; la verdad es que mi cocina es muy bonita, todo paredes, eso sí, con aberturas de colores diferentes, unas más grandes que otras. Además, se limpiaba sola. Tan solo debía cerrar la puerta hermética y darle al botón de limpieza… no penséis que salía una chica y limpiaba como antiguamente, no, nada de eso. Salía un vapor blanco y en segundos desaparecía dejando un olor a bosque maravilloso. Bueno a bosque o, a lo que te apetezca; un día por fastidiar solicité el olor a coliflor cocida, todos en mi casa se fueron una semana. ¡Que semana me di! La pasé tumbada en mi silla especial para masajes.
–¡Mamá! -me llamaba mi hija Sandra- que se te queman las lentejas. -La miré algo extrañada –te quedaste dormida, hay… siempre se te agarran las lentejas ¡jó! –Se quejaba.
-Ya, claro, al menos no traigo venusianos panochas a casa- pensé.

Oscura Forastera
Misión Fallida

No fue fácil aceptar la derrota. Se trataba de una avería compleja pero los técnicos eran expertos mecánicos e ingenuamente creyeron ser capaces de solventar el problema. Contaban, además, con ayuda externa; desde tierra dirigían sus acciones, no nos abandonarían en el espacio. Pero según pasaron las horas nuestro nerviosismo fue en aumento, la situación se complicaba y el cansancio comenzó a causar estragos. En un momento dado todo cesó y la sala de control se cubrió de una oscuridad densa, tampoco se oía ningún ruido. Paradójicamente, nuestras alarmas internas se dispararon en el mismo instante que todas las demás cesaron. 

Glame fue el último en darse por vencido. Luchó contra el generador hasta que el frío convirtió sus dedos en garfios de porcelana, en carámbanos capaces de quebrarse bajo una ligera presión. Llegó a mí con el rostro hierático y blanco, unos finos hilos de hielo se le habían adherido a los pelos del bigote. Supe que había llorado por la escarcha que le cubría los párpados. No me dijo nada. No era necesario.

Todos apretujados en aquel enorme congelador, así moriríamos, perdidos en el espacio y en el tiempo, sin conexión con la base ni posibilidad de solucionar el fallo eléctrico que detuvo la nave. La tripulación al completo formamos una piña frente al cuadro de mandos en un intento desesperado de conservar el calor de nuestros cuerpos. El último pensamiento de cada  uno de nosotros se guardaría  en nuestras mentes herméticamente por siempre, jamás fluiría al exterior la furia de Glame o mi desesperación. Abrazada a mí, Ella temblaba como una hoja. El vapor se congelaba antes de salir de su boca al intentar hablar. Pronto perderíamos el sentido. “Margie estará bañando al niño”, consiguió balbucear.
 

Teresa Hernández
Microrrelato Ganador del Concurso
Leído en La Biblioteca Encantada 31

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5 comentarios:

  1. Son todos geniales, FELICIDADES A LA GANADORA, y gracias por poner en el castillo mi relato, un beso.

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  2. Enhorabuena a todos! He pasado un rato entretenidísima leyéndo vuestros relatos, gracias!

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  3. Muchas gracias por compartir mi relato, y felicidades a los demás autores, especialmente a la ganadora ^^

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  4. Un montón de gracias por compartir los relatos y darme la oportunidad de participar!

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  5. Gracias a vosotros por participar y regalarnos textos tan geniales, os esperamos en las siguientes ediciones, para seguir jugando con las palabras y acumulando nuevos textos y temas en vuestros escritos.

    Saludos afectuosos desde las Almenas

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