A la luna...


Por fin en Casa

Lo primero que vio fue su apacible y legendaria calma, aquella que parecían buscar todos los poetas y amantes del mundo. Poco a poco comenzó a descubrir protuberancias y más tarde accidentes geográficos poco definidos, pero ya visibles a través de la diminuta ventanilla. Estaba allí, por fin estaba a punto de llegar. Los motores deceleraron la velocidad, se escuchó el pitido que anunciaba la próxima llegada a destino, se desplegó el tren de aterrizaje… antes de notar la minúscula sacudida que le indicaría que había llegado a puerto, comprobó que su traje estaba completo y dedicó una fugaz mirada a su espalda, donde quedaban las estrellas… y allí la vio, lejana, hermosa… su amada Tierra.

Pero estaba allí, no había vuelta atrás. Suspiró y dejó que el piloto automático realizase las labores de alunizaje. Sería difícil que pudiese regresar a la Tierra, al menos en unos años. Solo dos minutos después de aquel fugaz pensamiento escuchó el zumbido que indicaba la apertura de la compuerta de su nave y el rumor de un griterío procedente del exterior consiguió que olvidase toda su congoja y se metiese en el papel. Era una estrella del rock, había firmado un contrato con Bill Rosted, un pobre loco que había emprendido un negocio de casinos y, de la noche a la mañana, se había convertido en un excéntrico millonario… estaba en su nueva casa.

Por fin estaba en la LUNA.

Javier Fernández


Leyenda Lunar

Los astronautas guardaron el secreto filmando una clara pantomima. Funcionó, el mundo pensó que en realidad la Luna era virgen. Les fue negada la sonrisa de saber que está poblada por conejos.

Víctor Pintado


Los intestinos de Buzz

Buzz estaba agotado. Sí, se sabía un héroe como sus compañeros. Como los que habían llegado hasta la Luna, dieron un par de vueltas y regresaron con la miel en los labios. Como sus amigos del Apolo I muertos carbonizados. Un héroe agotado. Agotado y con problemas. Los cambios de presión, el incómodo traje, esa comida asquerosa. Sobre todo esa comida asquerosa. Neil se movía a su espalda embutido en el traje espacial. Podía oír su respiración entrecortada avanzando a saltitos intentando no caerse de espaldas. Eran héroes, demonios, no payasos.

El dolor era lacerante, empezaba a ser tan intenso que le costaba concentrarse.

-Houston, necesito un minuto de desconexión.
-Repita.
-Un minuto, demonios, cortad un minuto.
La voz cambió y reconoció a uno de sus compañeros.
-Entendido, Buzz. No podemos cortar pero sacaremos a la prensa. Tienes tres minutos.

En la estación de Fresnedillas los periodistas fueron desalojados sin explicaciones. Un audaz periodista salió corriendo en busca de un teléfono. ¡Notición! ¡Algo misterioso pasaba en la Luna! ¿Habían encontrado algo extraño?

Y mientras el periodista  hacía suposiciones cada vez más descabelladas, allá en la Luna, el pobre Buzz Aldrin se pedorreaba a gusto.

Eduardo Martínez-Abarca


Conversación entre Lunáticos

Dicen que el hombre llegó a la Luna y que dejó su huella. Millones de personas lo vieron por televisión. La NASA, cumplió con su palabra.

Leía un lunático, en un periódico terrícola. Se lo envió a los marcianos, los habitantes de Marte, con un mensaje cifrado, advirtiéndoles de que, pronto los terrícolas presumirían de llegar hasta ellos de alguna manera.

Si supieran cuantas veces les hemos desviado de nuestra órbita lunar, dejarían de pasearse con esas naves que parecen cometas en el espacio – decía un lunático a otro.
Pobres terrícolas, de vez en cuándo deberíamos dejarles aterrizar –risas.
Nada de eso, pero si no han llegado ni si quiera a acercarse y ya le han puesto nombres a nuestro cráter… no, no, que mira como tienen a la Tierra –replicaba éste.
Es verdad es una verdadera escombrera.
Pero no te preocupes, ahora les ha dado por Marte, jeje, hasta han hecho una película…
Sí, son muy imaginativos estos terrícolas.
Lo único favorables son sus satélites, podemos ver todo lo que hacen, y dicen… - risas.
Sí, los plutonianos están enfadados y no hacen más que mandarles OVNIS…

A la Luna no sé si llegaron, pero OVNIS vemos a montones.

Oscura Forastera
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1 comentarios:

  1. Gracias por plasmar aquí mí relatillo, la verdad es que lo pasé muy bien escribiéndolo. Todos los demás son geniales, felicidades a todos y al que ganara el concurso, un beso.

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