Yo, vampiro - Amor Impuro


GUIÓN: Joshua Hale Fialkov
DIBUJO: Andrea Sorrentino 
COLOR: Marcelo Maiolo

Nubes oscuras se ciernen sobre la humanidad bajo un cielo rojo escarlata, y solo Andrew Bennet conoce la causa de semejante amenaza: Mary, la Reina de Sangre, ha creado un ejército de vampiros con el que planea poner fin a siglos de vida en la oscuridad para su especie. Se avecina una guerra ideológica entre el discurso integrador de Andrew y el enfrentamiento directo de Mary, y los humanos son poco más que simple carnaza. Este primer volumen contiene los números 1 a 6 de la serie revelación del nuevo Universo DC Cómics.



Una nueva (y acertada) vuelta al mito del vampiro

Los tiempos han cambiado y DC Cómics ha decidido darle un nuevo vuelvo a su universo. Entre los personajes que han visto variar considerablemente su historia, sus aventuras, sus atributos e incluso su aspecto físico está Andrew Bennet, un personaje clásico que apareció por primera vez en House of Mistery y que ahora tiene cabecera propia, una cabecera que parece ser una de las apuestas del nuevo universo DC.

Y es que la historia de este vampiro cazador es tremenda, tiene acompañantes de lujo, acción a raudales, mucha sangre, criaturas increíbles y un primer arco argumental capaz de engancharnos para siempre. Andrew Bennet es un vampiro, pero es un enemigo de los suyos, incluyendo en esta enemistad a su antigua amante y ahora reina de los condenados… así que, cuando comienza la revolución, será uno de los encargados de intentar detenerla.

144 páginas teñidas de rojos y ocres para disfrutar de una historia diferente, donde los vampiros por fin se levantan “en armas” ante los humanos


Creo que estamos ante una historia que engancha, por su guión y por sus excelentes viñetas impregnadas de rojo, por esos vampiros tan extremos y violentos (lejos de los aristócratas del siglo pasado o de los almibarados vampiros de Crepúsculo y similares), por ese antihéroe funesto y acosado por sus propios fantasmas, por esa mezcla entre el lobo y el vampiro… y por esa revolución tan bien descrita y en la que nos topamos con personajes de la talla de Batman o Constantine.

Es bestial, realista (bueno, si no contamos que nos topamos con superhéroes, demonios y vampiros, aunque seguro que entendéis lo que os quiero decir), se lee en un suspiro y nos va adentrando poco a poco en la trama, en la historia del personaje y en la mitología propia de la que la ha impregnado el guionista Joshua Hale Fialkov. Luego está la opacidad de su dibujo y su color, el rojo y ocre que llenan tu lectura, los multitudinarios ataques de vampiros desatados, esa apariencia de holocausto final… y esa impiedad que destilan sus escenas, donde parece que los héroes son más humanos y las historias menos heroicas y más soeces, como la vida real.

El “héroe” de la historia es un personaje increíblemente poderoso que, sin embargo, está acosado por un sentimiento de culpa infinito que parece ser lo único capaz de derrotarle.

Además, por supuesto no os voy a desvelar nada, pero el final… buf… pues eso, que consigue que deseemos leer los nuevos números de este vampiro tan tremendo, abrumado, poderoso y repleto de culpa.

Acercaos a “Yo, vampiro”, os gusten o no los chupasangres, veréis qué gran historia os encontráis. Os va a encantar. Además, solo tenéis que echar un vistazo a la imagen de la cubierta para saber que ésta va a ser una de esas historias que os va a atrapar desde el principio.

Hay más de un motivo para recomendaros leer este tebeo, pero el más simple de todos es que lo vais a disfrutar en grande, porque es toda una experiencia.




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