"The last of us - Sueños Americanos", para los que se han quedado con ganas de más después de jugar a la Play...

Neil Druckmann
Faith Erin Hicks
Rachelle Rosenberg

Hace diecinueve años, un brote de parásitos fúngicos mató a la mayoría de la población del planeta. Ellie, de trece años, que vive en una de las pocas zonas que permanecen en cuarentena, comienza una nueva vida en un internado militar, donde su amistad con otra de las estudiantes, Riley, la lleva a salir por primera vez al mundo exterior. 

Más allá de los muros que rodean el reglamentado orden civil que conocen, no tardan en toparse con el violento grupo de insurgentes conocido como Luciérnagas… ¡y con las monstruosas víctimas de la infección!


Porque los mundos apocalípticos,
o post-apocalípticos, nos enganchan
de alguna manera inexplicable

Partamos de una base: ¡no he jugado, aún, a “The last of us”! Quizá y según muchos, el mejor juego de la historia de la PlayStation 3, pero sí que he escuchado a muchos amigos hablar muy bien de él y he atendido a la narración de la que resulta una historia aterradora y emocionante a partes iguales. El videojuego en cuestión nos presenta un mundo en el que un apocalipsis zombi (o infectado, no lo sé demasiado bien), ha destruido ciudades y sociedades por igual y ha obligado a los últimos supervivientes a vivir en un régimen autoritario en el que la seguridad y la ley del más fuerte impera en las calles.


Pues bien, en ese universo es en el que se mueve la trama del tebeo que os recomiendo hoy, “Sueños Americanos”, en el que dos chicas muy jóvenes y muy diferentes entre sí se desenvuelven a través de la rebeldía y la dureza necesarias para sobrevivir en el caos aparentemente organizado por los soldados que gobiernan los pocos lugares en los que aún viven personas… estas dos chicas ya han nacido en un mundo condenado, no han visto qué había antes, por lo que el anhelo de ver más allá, de saber qué había o cómo era lo que se desvaneció es casi insoportable. Los humanos no estamos hechos para el encierro y aunque nuestra propia vida corra peligro nos vemos en la obligación de ir más allá de las murallas y fronteras impuestas… y aquí, por supuesto, las dos protagonistas saltarán las que haga falta para ver algo más allá.

En una búsqueda casi suicida, Ellie y Riley buscarán a los Luciérnagas, el grupo rebelde que combate el “orden” establecido y el imperio de la seguridad por encima de la libertad y de la humanidad…


No quiero desvelaros demasiado más, porque el tomo no es demasiado extenso y podría deciros más de la cuenta. Es un cómic divertido y repleto de curiosidades sobre un mundo devastado. Estoy casi seguro de que a los amantes del videojuego les va a gustar muchísimo y a los que, como me pasa a mí, les quede la curiosidad (porque aún no lo hemos jugado), también les puede gustar mucho.

Aunque la historia es dura y hay muertes, ataques violentos, disparos y sangre (no en demasía, eso sí), no es un cómic demasiado brutal, el dibujo es de corte casi infantil (lo que hace que el contraste con lo que cuenta nos haga verlo de un modo aún más crudo) y la trama es perfecta para un público adolescente o casi adolescente que no se arredre demasiado ante este tipo de historias (creo que The Walking Dead ha democratizado los zombis, ¿no? Y ya estamos todos curados de espantos en este asunto). De todos modos y dicho esto, los adultos lo vamos a disfrutar también, aunque creo en menor grado de satisfacción que un público más joven y jugón.

Tiene posibilidades de continuar… yo, si sigue, leeré el segundo tomo, seguro.




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