Un paseo por la historia del cómic leyendo "¿Que fue del Hombre del Mañana?"


Alan Moore
Varios dibujantes

A mediados de los ochenta, el joven Alan Moore recibió el encargo de escribir la última historia del Hombre de Acero, pero lo aceptó a su manera: amenazando al venerable editor Julius Schwartz con matarle si no se lo asignaba. Era el epílogo a la versión clásica del personaje, ¿Qué fue del Hombre del Mañana?, y se publicó en los núms. 423 de Superman y 583 de Action Comics. No es lo único que recopila este volumen: también contiene el Annual 11 de Superman (Para el hombre que lo tiene todo...) y la aventura con la Cosa del Pantano del núm. 85 de DC Comics Presents (Los confines de la jungla). Una trilogía imprescindible para todo seguidor de Superman, de Moore o de ambos iconos del cómic.


Porque solo Moore podría
escribir el último capítulo
del Héroe por excelencia

No creo que nos quepa dudas de que Superman es el Héroe, ese gran personaje que transcurre a través de los diversos multiversos haciendo el bien y ocupando un papel necesario en todo universo posible, la reencarnación superheroica y comiquera del personaje fantástico del que nos hablaba Moorcock en sus historias… y si estamos de acuerdo en este asunto, creo que también lo estaremos en que Moore es uno de los más grandes guionistas que ha entregado el mundo del tebeo: Watchmen, V de Vendetta, From Hell, La Liga de los Hombres Extraordinarios… bueno, uno de esos creadores imprescindibles y necesarios para el crecimiento de un estamento cultural como el tebeo.

Así que, creo, que solo alguien como Moore podría haberse atrevido a crear, especialmente en su juventud, una historia como la que leemos en “¿Qué fue del Hombre del Mañana?” o el capítulo final de una larga trayectoria de aventuras, en el futuro, de Clark Kent, Kal-El o Superman, como queráis llamar al personaje criado por dos granjeros en Smallville, procedente de un planeta extraterrestre destruido y bla, bla, bla… vamos, que todos sabéis mucho sobre Superman. La historia está repleta de guiños a la historia del héroe, de encuentros con personajes habituales de su cabecera y al mensaje que el propio Superman ha dejado en todos aquellos que se han encontrado con él a lo largo de sus aventuras, porque este no es un héroe impresionante por sus poderes o por su audacia, no, es un personaje impresionante por su capacidad para inculcar en los demás sus ganas de ayudar, su manera innata de inspirar al resto, eso es lo que hace de Superman un gran héroe, quizá el más grande de todos los del cómic (que me perdone Steve Rogers).

Aunque el dibujo nos lo evidencia bien, el argumento bien podría haberse escrito anteayer, la verdad. Me ha gustado ese regreso a los 80 en la lectura a través de unas viñetas coloridas pero no tan atractivas como las que tenemos hoy, aunque también es cierto que la nostalgia provoca que ver ese tipo de dibujo tampoco haga que nos alejemos de un cómic, especialmente los que los disfrutamos en su tiempo.


Alan Moore, Superman… no os pienso contar más, acercaos a su lectura.

Y además, esta pareja nos ofrece también dos historias más incluidas en este tomito publicado por ECC Ediciones para nuestro uso y disfrute: un encuentro entre Superman y La Cosa del Pantano (otro de los grandísimos trabajos de Moore, porque “su” Cosa del Pantano es impresionante) y la genial “Para el hombre que lo tiene todo”; una especie de “¿Qué sería si…?” de lo más divertida.

Creo que si sois unos entusiastas de Superman tenéis que tener este tebeo en casa o, por lo menos tenéis que leerlo (aunque lo mismo lo habéis hecho ya).



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