La Biblioteca del Hospital Virgen de la Poveda fomenta la lectura infantil entre los internos


“El 15% de los libros que se prestan aquí, en el Hospital, son libros Infantiles y Juveniles”

El Hospital Virgen de la Poveda de Villa del Prado tiene una estupenda biblioteca, repleta de volúmenes de todo tipo donados por vecinos, amigos, trabajadores, familiares y pacientes. Una biblioteca que permanecía sin uso hasta que hace siete años la escritora Rocío Ordóñez, trabajadora del hospital, tuvo que vivir una adecuación de su puesto de trabajo en el centro hospitalario y terminó convertida en bibliotecaria, gracias a la proposición de algunos compañeros y al apoyo de la directora de enfermería, Yolanda Pérez Polo.

Durante todo este tiempo como bibliotecaria Rocío ha prestado más de 3100 libros, ha visto crecer la cantidad de volúmenes, de los 300 ejemplares con los que contaba en un primer momento se ha llegado a una cantidad que supera los 3000 y ha vivido muchas aventuras y experiencias que iban surgiendo a medida que el hábito lector de los pacientes aumentaba. En el Hospital Virgen de la Poveda, inaugurado en 1978, hay 200 camas destinadas a la recuperación funcional, a los cuidados paliativos y a los cuidados continuos y demencias. Personas que, en muchas ocasiones, tienen dificultades de visión, de comprensión lectora o de la mera posibilidad de leer.

Aunque Rocío ha dado con un elemento inesperado en su lucha por el fomento de la lectura, la Literatura Infantil y Juvenil, “El 15% de los libros que se prestan aquí, en el Hospital, son libros Infantiles y Juveniles. Por varias razones. Primero por la calidad de vista que tienen algunos pacientes, la gente mayor muchas veces no puede leer la letra pequeña, también por la capacidad mental que tengan. Algunas personas vienen con demencias, necesitan lecturas sencillas, así que buscamos la letra más grande, los temas más sencillos, que no sean muy largos.”

Ahora mismo hay un par de baldas de una de las estanterías con algunos títulos de Literatura Infantil y Juvenil, libros, en su mayor parte, con bastantes años encima. Aunque, como nos comenta Rocío, estaría muy bien el disponer de alguno más, “Todos nuestros libros proceden de donaciones, no podemos elegir lo que queremos ofrecer. Estamos ampliando la oferta literaria de la biblioteca, en unos días nos van a poner otra estantería y vamos a tener sitio, estaría bien el disponer de libros más elegidos y modernos”.

“En este hospital hay pacientes jóvenes y pacientes mayores. La gente mayor pide sobre todo Literatura Infantil”. 

Durante la charla, Rocío nos cuenta alguna de sus vivencias como bibliotecaria del hospital, como ese momento vivido con un paciente que apenas hablaba y que le pidió un libro de Blasco Ibáñez, un libro que Rocío le entregó, provocando en él una sensación de infinita felicidad. O la del chico que había sufrido un grave accidente y apenas podía hablar, pero que empezó a leer en voz alta al coger un libro infantil, como si la lectura provocase que algún engranaje encajase.

La charla con Rocío fue muy emocionante y daría para muchas historias que contaros, para muchas palabras. Pero hoy me quedo con esa idea de que la Literatura Infantil y Juvenil puede resultar de lo más aconsejable para los lectores ancianos, esos que, en algunos casos, parecen estar regresando a la niñez. La lectura llena, evade, hace disfrutar, por eso se hace tan necesaria.

Letra grande. Eso necesitan la mayor parte de los lectores el Hospital Virgen de la Poveda. Porque en muchas ocasiones la vista es la peor enemiga de los que aún pueden leer. Rocío nos dice que están abiertos a recibir libros en la biblioteca del hospital, además, que les vendrían bien álbumes ilustrados y ejemplares en buen estado. Y lectores, porque hay personas que no pueden leer, incluso que no saben hacerlo, y escuchar una historia siempre es un elemento saludable, a nivel mental y a nivel emocional.

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8 comentarios:

  1. LAS BIBLIOTECAS DE ALCORCÓN
    "¡Qué triste es morirme ahora con tantos libros que me quedan por leer!"
    (El maestro Azorín)

    Para cuantos somos lectores empedernidos
    y nuestros libros por paredes techos alcanza
    sonreímos por comentarios tan repetidos:

    "Dinero en libros desequilibra mi balanza,
    ni medios tengo, ni apetencias para lecturas
    en estos tiempos de zozobra y desesperanza".

    Pero tenemos bibliotecas y sus culturas,
    y un remanso de vida, en paz y recogimiento,
    está en estos templos diverso en literaturas.

    Son gratuitas, son confortables, son distraimiento
    sobre escenarios remotos y maravillosos,
    y sus fuentes sacian la sed del conocimiento.

    Hay libros tristes, libros, alegres y gozosos,
    los autores son provenientes del vasto mundo,
    y en las manos que los amamos son amorosos.

    Hablan de riqueza y pobreza en otro submundo
    de guerras del pasado y grandes revoluciones,
    y de filósofos del pensamiento profundo.

    Nos cuentan de auge y esplendor de las naciones
    culturas finadas y decadencia de imperios,
    y guerra punica y cainita entre religiones.

    Su paginar escrito, imparte sus magisterios
    y abre las mentes a la luz del entendimiento,
    despejando la Historia de sombras y misterios.

    La biblioteca "Centro", entre iglesia y sentimiento
    de Dios, morada de nuestros geniales Migueles,
    Cervantes y Hernández, y un Unamuno irredento.

    En "José Hierro", poetas ungidos de laureles;
    en la "Vilumblales", Galdós con el Diecinueve;
    y en la del "Parque" Blasco Ibánez de huerta y vergeles.

    En "Ciudad de Nejapa", su variedad me mueve,
    y en su paz aposentada en silencio medito
    en la Biblioteca de Dios que el alma conmueve.

    La "Fuente Cisneros", es la que menos visito,
    aprovisionada de españoles y franceses
    y libros graves de un qué otro famoso erudito.

    La del "Pinar", con rusos, alemanes e ingleses
    lejos de casa me coge bastante a trasmano,
    pero para mí el libro es una trilla de mieses
    que me produce un pan espiritual en la mano.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

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  2. LA BIBLIOTECA CIUDAD DE NEJAPA

    Tiene Ciudad de Nejapa
    luminosos ventanales,
    y sus libros más geniales
    versos y prosas atrapa.
    Luce insignia en su solapa
    de repletos anaqueles,
    caballeros en corceles
    de autores de cien naciones,
    que brindarán emociones
    a sus lectores más fieles.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

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  3. LA BIBLIOTECA DEL PARQUE

    Formando está un esquinazo
    entre ruidos y entre coches,
    mas sus libros son derroches
    que bien merecen desplazo.
    Con gusto yo nunca aplazo
    mis visitas a su embarque,
    y entre libros hago aparque
    que tiene esta biblioteca
    de Rocinante y Babieca
    y su nombre es la del Parque.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

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  4. LA BIBLIOTECA DEL PINAR

    De Alcorcón casi extramuros
    y abre solo por la tarde,
    mas de tomos hace alarde
    apilados tras sus muros.
    Luminosos los futuros
    de niños han de brillar
    si se empiezan a adentrar
    asiduos siendo lectores
    de las páginas mejores
    de los libros del Pinar.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

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  5. LA BIBLIOTECA FUENTE CISNEROS

    Hubo una fuente lejana
    lejos de la población
    del término de Alcorcón
    riego del campo que mana.
    Labriegos en caravana
    y las reatas de arrieros
    y curtidos jornaleros
    no vieron un edificio
    de libros ilustre oficio
    llamado Fuente Cisneros.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

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  6. LA BIBLIOTECA JOAQUÍN VILUMBRALES

    Vecina de los Castillos
    de Marqueses de Valderas,
    destellan en sus riberas
    de espléndidos libros brillos.
    Tomos blancos y amarillos
    en Joaquín Vilumbrales
    se asoman a los umbrales
    de su puerta siempre abierta,
    empleados que en alerta
    divulgan libros geniales.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

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  7. LA BIBLIOTECA JOSÉ HIERRO

    Biblioteca José Hierro
    acumula en sus estantes
    unos libros ambulantes
    siempre vivos sin entierro.
    El libro no quiere encierro
    y pos casas deambula,
    y a saberes se estimula,
    por amables empleados
    que buscan ilusionados
    cuanto se escribe y circula.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

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  8. LA BIBLIOTECA MIGUEL DELIBES

    Orilla a la iglesia blanca,
    iglesia solemne y bella,
    la biblioteca descuella
    por tener su puerta franca.
    Allí el lector no se estanca
    pues dentro está don Miguel
    con libros en anaquel
    que escribió en Valladolid
    y recalando en Madrid
    brillan impreso en papel.

    Saturnino Caraballo Díaz
    El Poeta Corucho

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